lunes, 5 de octubre de 2015

Como envejecer.

Cuando una esta a punto de entran en los cincuenta, se hace todo tipo de planteamientos, unos sobre un pasado, que desde luego como todo el mundo tiene sus cosas buenas por supuesto, y otras malas, pero siempre tendemos por norma general a olvidar los duros y malos momentos, si no seria difícil llevar esta vida, de modo que aquí con la vista puesta en los 50, me quedan seis meses, jeje, que vieja soy ya, y que bien me siento al mismo tiempo  

Esta mañana me ponía a pensar en como he visto envejecer a mis abuelos y ahora a mis padres, pero sobre todo como he visto envejecer a cada uno de mis abuelos, tanto los paternos como los maternos y sin duda alguna, quiero llegar a viejecita como mi abuela Evo sin duda alguna, Evo de Evodia, si si un nombre singular y extraño pero existe, San Evodio y se celebra el cinco de mayo. 
Mi abuela Evo empezó a vivir cuando se quedo viuda, no porque no amara ni mucho menos a mi abuelo, pero eran muy diferentes, a mi abuela le gustaba salir y viajar, le encantaba y mi abuelo era mucho mas tranquilo y casero, de modo que cuando falleció mi abuelo y pasado un tiempo, se apunto a una asociación de viudas de Alicante, y vamos que si disfruto, a pesar de su diabetes, que en tres ocasiones la dejo en coma y ella decía que si aquello era morirse, que firmaba, no se acordaba de nada, y golosa como ella sola, vamos el día antes de morirse con los tacones puestos, se zampo fresas con nata y como ella decía total me voy a morir igual, que filosofía de vida, así da gusto. 
Todavía recuerdo la noche que vino a casa con su copa, toda orgullosa porque había ganado un concurso de julepe, me acuerdo perfectamente de su sonrisa en el rostro toda orgullosa, o como contaba sus viajes, de los cuales venia maravillada, o como todas las mañanas se iba a misa y luego se juntaba con un grupo de amigas de toda la vida a tomarse su aperitivo y charlar, era la felicidad personificada y con la cabeza en su sitio. 
Recuerdo lo presumida que era, no había día que saliera a la calle sin sus tacones y sus labios pintados a disfrutar de la vida. Se levantaba no muy temprano, pasaba la mopa y el polvo, preparaba la comida y se iba a la calle.
El día que se murió, como decía se murió con los tacones puestos y su cara pintada, y vamos la metieron en la uci por precaución pero aparentemente estaba bien, no sufrió y se murió feliz. Recuerdo perfectamente que esa tarde no se encontraba muy bien, y mi tía la llevo al centro de Salud para que le miraran, le dijo mi tía que se quedaba con ella, pero no ella insistió en que no seria nada grave y que ella se iría a jugar su partida como cada tarde, pero no pudo ser, la enfermera le dijo que tenia el azúcar muy alta, y que si llamaba a alguien pero ella insistió en que un paseo le sentaría bien y se vino para casa, el azúcar seguía alta y se llamo a su endocrina que le mando una inyección pero no había manera, de modo que mis padres se la llevaron a la residencia pensando que aquello lo superaría como unas cuantas veces lo había hecho ya, pero no, dos horas después de ingresar en la UCI falleció eso si sin sufrir en absoluto, es más recuerdo como entro mi tía a verla a la Uci y charlando como si nada, en fin, que ojala yo llegue a su edad, así, feliz y con ganas de vivir y con la cabeza en su sitio y con mi chico siendo felices y cuidándonos mutuamente y viendo crecer a los nietos que espero que mi hijo me de algún día. 
TERESA 
OCTUBRE 2015



4 comentarios:

  1. Tu abuela era una pasada... qué suerte tener tanta vitalidad. No me extraña que quieras envejecer como lo hizo ella, con los "tacones puestos" y la cabeza en su sitio. Espero de corazón que lo consigas y que tu chico y los peques que te de tu hijo estén a tu lado para disfrutar de tu compañía

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  2. Me ha gustado mucho esta historia. Desprende el cariño que le tenías a tu abuela y casi da la sensación de poder verla. Una filosofía de vida que conviene seguir

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  3. Tersa que bella historia la de tu abuela..me veo en ella,a mis 71 años no me bajo del tacón,y mis labios siempre pintados.Me gustaría acabar así..y mira qué casualidad,también soy diabética..50 años es una bonita edad,Teresa,así que prepara una fiesta para celébralo,por todo lo alto.
    Escribes muy bien,me encanta todo.Un abrazo.

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    1. Muchisimas gracias de corazón maricarmen, me alegra mucho que te guste mi forma de escribir, de modo que seguiré en ello. Espero y deseo de todo corazón sigas durante muchos años subida al tacón y con ilusión siempre. un beso enorme. teresa.

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